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martes, 27 de septiembre de 2011

Turismo Rural Comunitario



La práctica del Turismo responsable a través de vivencias profundas con comunidades locales es la principal motivación de los viajeros que saben apreciar los valores patrimoniales intangibles de la cultura viva.
El turismo rural comunitario tiene la particularidad de ser gestionado por comunidades de pueblos originarios y campesinas, que en un marco de respeto mutuo comparten con el visitante su organización tradicional, saber y cosmovisión, generando ingresos equitativos y complementarios a sus actividades productivas cotidianas.
Características de la Oferta
Las comunidades que conforman esta oferta - organizadas en la Red argentina de turismo rural comunitario-   abren sus puertas invitando al visitante a  vivenciar momentos inolvidables junto a culturas ancestrales en paisajes naturales de sorprendente belleza.  El visitante podrá alojarse en posadas comunitarias, viviendas familiares acondicionadas para este fin o en campings. Pueden realizarse actividades recreativas en pleno contacto con la naturaleza, en compañía de guías locales: senderismo, paseos en bicicleta, en lancha y/o  a caballo.  Se puede participar del laboreo de la tierra y en  tareas cotidianas,  degustar  la gastronomía local y hacer una inmersión en escenarios culturales auténticos que dejan una profunda huella en quienes saben descubrirlos.
El turismo rural comunitario invita a conocer la Argentina más profunda desde la mirada de las  poblaciones más autóctonas de las regiones Norte,  Litoral, Cuyo y  Patagonia.
En la región Norte, las comunidades pertenecientes a la Red argentina de Turismo Rural Comunitario se localizan en sitios emblemáticos como la Quebrada de Humahuaca declarada Paisaje Cultural de la Humanidad por UNESCO o al Parque Nacional Calilegua, ambos en la provincia de Jujuy; en la región de la Puna vinculada al Camino Principal Andino y en los famosos Valles Calchaquíes de Salta; en los alrededores de Termas de Río Hondo en Santiago del Estero;  en la Laguna Blanca en Catamarca declarada Reserva de la Biosfera,  y en Tafi del Valle en Tucumán, donde se encuentra la Ciudad Sagrada de los Quilmes.
En el Litoral, las comunidades de pueblos originarios y campesinos de la Red argentina de Turismo rural comunitario, se encuentran próximas al Parque Nacional Iguazú en Misiones; en la zona de Villa Bermejito en el Impenetrable en Chaco; en las cercanías del Bañado La Estrella en Formosa, y en los alrededores de la ciudad de Paraná en la provincia de Entre Ríos.
Cuyo cuenta con experiencias de turismo comunitario campesino en las provincias de Mendoza y San Juan, mientras que en la región  Patagonia, nuclea comunidades mapuches y campesinas de las provincias de Neuquen y Rio Negro,  principalmente, con propuestas localizadas en la zona de San Martin de los Andes y en los alrededores de San Carlos de Bariloche.

ARGENTINA ES EL PRIMER DESTINO TURÍSTICO DE SUDAMÉRICA

La presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, y el ministro de Turismo, Enrique Meyer, durante la presentación del Plan Federal Estratégico de Turismo Sustentable 2020, destacaron la importancia y el crecimiento que tiene la actividad turística en la Argentina.



La presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, junto al ministro de Turismo, Carlos Enrique Meyer, presentaron la actualización del Plan Federal Estratégico de Turismo Sustentable (PFETS 2020).
El acto, realizado en el salón Mujeres Argentinas del Bicentenario de la Casa de Gobierno, contó con la presencia de los ministros de Economía, Amado Boudou, del Interior, Florencio Randazzo, de Planificación, Julio De Vido; del secretario de Turismo de la Nación, Daniel Aguilera; las subsecretarias de Desarrollo Turístico, Valeria Pellizza, y de Promoción del MINTUR, Patricia Vismara; el secretario Ejecutivo del INPROTUR, Leonardo Boto; autoridades nacionales, secretarios de turismo provinciales y directivos del sector turístico.
En su discurso, la Jefa de Estado destacó la importancia que tiene el turismo en la Argentina, y señaló que durante la década de los '90 la actividad "era algo casi exótico" dentro de la ecuación económica del país”. "Con el 1 a 1 quién iba a venir aquí", y aseguró que la actividad "ha crecido" en la Argentina en los últimos ocho años a partir de "una política muy clara" de desarrollo por regiones”.
En este marco, reclamó "revalorizar más lo nuestro" y "poner en valor turístico" las historias de personalidades que vivieron en Argentina, con referencias en los lugares de origen o de permanencia.
En esa línea, advirtió que "cuanto más se incrementa el turismo y más sofisticación tiene, más mano de obra requiere", lo que deriva en un aumento de la demanda de empleo. "Todo el turismo interno se ha incrementado a partir del mejoramiento de la calidad de vida que permite a los argentinos viajar y conocer su país; a partir de tener un trabajo y tener mejores posibilidades", insistió.

La Presidenta felicitó al ministro de Turismo, Enrique Meyer, por la tarea realizada a lo largo de la gestión, a cargo de la cartera turística del país.
En la presentación, Meyer mencionó que Argentina "triplicó el crecimiento mundial (del sector) superando a países emergentes y posicionándose como el primer destino sudamericano y cuarto en las Américas”. Al mismo tiempo remarcó los índices del crecimiento del área “desde el 2003 hasta 2010 hubo un aumento del 78 por ciento de visitas de extranjeros, y arribaron al país en 2010 más de 5.300.000 visitantes”.
“El ingreso de divisas por Turismo receptivo el pasado año,  fue superior a los 4.800 millones de dólares, gracias a la situación excepcional del mercado regional. Las proyecciones al año 2020  nos permiten proyectar en 8 millones las llegadas de turistas no residentes, con un gasto estimado de más de 10.000 millones de dólares.”
Añadió que “la presentación del PFETS 2020, representa la instalación de la planificación estratégica de largo plazo como proceso orientador y articulador de las actuaciones del Ministerio de Turismo y del conjunto de los actores del sector, en pos de una Argentina Turística con mayores niveles inclusión social, competitividad y sustentabilidad”.
Por último señaló que “en los últimos seis años, desde la presentación de la primera versión del PFETS, hemos experimentado una expansión muy significativa en términos de cantidad de visitantes, generación de empleo e ingreso de divisas, hecho que ha sido posible gracias al rol de liderazgo activo que ha tenido el Estado Nacional en el desarrollo de la actividad”.
Desde el año 2005 y a partir de la sanción de la Ley Nacional de Turismo Nº 25.997, el Ministerio de Turismo (MINTUR) ha transitado un proceso de planificación estratégica que ha permitido alcanzar el reposicionamiento de la actividad como factor productivo, el reconocimiento institucional en la estructura de gobierno, la implantación de la gestión de la calidad como factor indispensable del desarrollo, el rescate de la información estadística como elemento trascendente para la toma de decisiones, el sustento de la promoción en la investigación de mercado y el ordenamiento de las inversiones de soporte a la actividad, entre otras actuaciones.
El sector se encuentra en plena transición entre una etapa de expansión inicial, de  características fundacionales signada por  un liderazgo activo de parte del Estado Nacional, y una etapa de mayor expansión, en la que será necesario consolidar los procesos desplegados a partir del año 2005, al fortalecer las  herramientas de gestión y generar esquemas de consensos que permitan avanzar en un mundo cada vez más competitivo y fluctuante.
Es por esta razón, que el MINTUR ha puesto su máximo esfuerzo en adecuar la planificación al escenario actual, procurando optimizar los procesos de gestión, teniendo siempre presente - a lo largo de todo el proceso de actualización-, la participación de todos los actores del sector, lo que ha permitido mayores niveles de concertación y articulación a nivel federal.
Es así como el sector en su conjunto, en los niveles nacional, regional y provincial del ámbito público y privado han sido co-autores de esta actualización del Plan, tal como lo fueron en sus orígenes allá por el año 2004 y cuya misión, siempre ha sido promover las condiciones óptimas de competitividad que conduzcan al desarrollo equilibrado y sustentable del sector turístico argentino, y a la mejora de la calidad de vida de residentes y visitantes.

Fuentes: prensa Mintur 
              http://desarrolloturistico.gob.ar/


El desarrollo turístico de Argentina


Desde el año 2003 a esta parte,  y a la luz de las premisas de un modelo nacional centrado en el trabajo, la producción y la inclusión social, comenzamos a trabajar en la gestión pública del Turismo  bajo la creencia que en nuestro país era posible un escenario en el que las políticas sectoriales del Turismo fueran impulsadas por el anhelo común de comenzar un proceso que conduzca al sector a un esquema de desarrollo turístico equilibrado, sustentable e inclusivo.

Al día de hoy podemos ciertamente afirmar que si bien nos falta mucho por hacer, ese escenario es posible: Lo humano, ambiental, económico, social e institucional se han tornado variables relevantes a la hora de trabajar por la mejora en la competitividad del sector y de la calidad de vida de visitantes y anfitriones de las comunidades argentinas con vocación turística.

El Plan Federal Estratégico de Turismo Sustentable 2016 y la Ley de Turismo N° 25.997 fueron y son herramientas claves en este proceso y nos han servido de brújula para el abordaje de nuestro trabajo contextual en el territorio.  En este sentido, es de destacar que el turismo es concebido en el colectivo nacional  como una actividad económica privilegiada por el impulso que da a la economía y por la amplia distribución temporal y territorial de sus beneficios, contribuyendo de esta manera a mejorar el bienestar de las personas y a la construcción de un país más justo y solidario.

En efecto, la expansión  del Turismo en el marco de un modelo de desarrollo con inclusión, ha generado resultados cuantitativos interesantes los últimos años: El registro de arribos a los destinos domésticos ha aumentado del 2003 a esta parte un 40 % y,  en la misma serie histórica,  los turistas extranjeros que ingresaron al país por todas las vías de arribo  aumentaron un 73% , pasando de menos de 2 millones de llegadas a superar los 5 millones en el año 2010, cabe destacar que los ingresos por turismo receptivo alcanzaron - 4.752 millones de U$D y ello ha significado un 6,6 % en el volumen del total de ingresos por exportación de bienes y servicios del país en ese año.

Por otro lado, la puesta en marcha de políticas públicas integracionistas permite al sector observar el contexto regional de otra manera.  Pensar la integración latinoamericana en términos turísticos nos habilita a afirmar   que la sinergia con los países hermanos desde todo punto de vista contribuye al desarrollo del turismo en la región. En este sentido,  el volumen de turistas que tiene como origen y destino los países miembros del MERCOSUR (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y sus asociados actuales y en proceso de integrarse (Bolivia, Chile, Venezuela),  representó el 55% del turismo de nuestra región en el 2009. Para Argentina las llegadas de origen intramercosur han representado el 62% y,  en cuanto a los ingresos, el 35% del total.

Para transformar y traducir este crecimiento cuantitativo en desarrollo  estamos abocados a fortalecer los procesos que generen redes de actores en torno a diversas temáticas. Profundizamos de esta manera, el uso de  herramientas inductoras del desarrollo turístico, consolidando una estructura de la oferta equilibrada, sustentable y con una adecuada planificación. La búsqueda está centrada en configurar productos y posibilidades de vivencias turísticas  a la medida de las expectativas de las comunidades anfitrionas y de la demanda turística nacional e internacional. Por otro lado, trabajamos para lograr una planificación concertada de las inversiones públicas en obras de interés turístico, en los espacios priorizados del mapa de oportunidades del PFETS 2016. Asimismo, hemos hecho foco en fortalecer los sistemas estadísticos y de información ya que comprendemos que conectarnos con el futuro implica adoptar nuevos enfoques para gestionar la información turística, entendiendo que ésta sólo es valiosa si la podemos convertir en conocimiento que nos ayude a planificar y tomar decisiones.

En la certeza de entender que cuando hablamos de procesos de desarrollo la tarea es continua y tiene pocas escalas en el tiempo, es mi intención abrir este canal de comunicación dejando esta idea de continuidad en el tiempo que remite a ser parte de una historia en la que  queda mucho por hacer y en donde queda en firme el renovado compromiso para continuar trabajando en la profundización de este modelo de desarrollo turístico con inclusión, donde las personas han sido facilitadoras y protagonistas del cambio y, a igual tiempo,  la planificación estratégica, la herramienta para la ejecución de la política nacional de turismo.


Lic. Valeria Pellizza
Subsecretaria de Desarrollo Turístico

Mensaje del Día Mundial del Turismo 2011 por Taleb Rifai, Secretario General de la OMT

27 de septiembre de 2011

Turismo y acercamiento de las culturas
Con 940 millones de turistas cruzando las fronteras internacionales en 2010, nunca los pueblos y las culturas del mundo se habían aproximado tanto como ahora. Gracias al turismo, millones de personas se acercan unas a otras cada día más.
El Día Mundial del Turismo (DMT) 2011 se celebra bajo el lema de Turismo y acercamiento de las culturas y es un homenaje al turismo como actividad que derriba las barreras que separan a las culturas y fomenta la tolerancia, el respeto y la mutua comprensión. En nuestro mundo, a menudo dividido, estos valores representan los cimientos de un futuro más pacífico.
Promover y desarrollar el turismo con miras a contribuir al crecimiento económico, el entendimiento internacional, la paz, la prosperidad y el respeto universal de los derechos humanos y las libertades fundamentales para todos constituyen elementos esenciales del mandato de la OMT. Cada pueblo y cada lugar poseen una cultura única. Experimentar formas de vida distintas, descubrir nuevas gastronomías y costumbres y visitar lugares de interés cultural se han convertido en motivaciones fundamentales para viajar y, como resultado, son una fuente crucial de ingresos y de empleo, especialmente en los países en desarrollo. Los ingresos derivados del turismo a menudo se reorientan hacia la salvaguarda de estos lugares e incluso a la revitalización de las culturas.
Sin embargo, el crecimiento del turismo conlleva serias responsabilidades para minimizar cualquier posible impacto negativo en los bienes culturales y en el patrimonio de la humanidad. El Código Ético Mundial para el Turismo, un conjunto de valores universales, principios y normas, guía el desarrollo turístico para que sea sostenible, ético y responsable.
En última instancia, el turismo es un sector económico basado en la interacción humana, el intercambio y el diálogo. El DMT 2011 es un llamamiento a todos los que se dedican al turismo para que actúen de manera consciente y respetuosa con la cultura, promoviendo el diálogo intercultural y garantizando que las comunidades locales participen plenamente en las oportunidades de desarrollo del turismo y que se beneficien de ellas.
Para nosotros, será una gran satisfacción celebrar con ustedes las culturas del mundo.

Taleb Rifai
Secretario General
Organización Mundial del Turismo (OMT)

lunes, 19 de septiembre de 2011

Mensaje del Ministro de Turismo de la Nación



Desde el comienzo de nuestra gestión, rápidamente comprendimos la necesidad de contar con un conjunto de herramientas de política turística que guiaran y propulsaran los esfuerzos del sector hacia un horizonte común, concebido como una construcción colectiva sobre los sueños y aspiraciones de TODOS los actores del turismo argentino. En este marco establecimos los ejes rectores de la política turística asentados en el desarrollo económico con inclusión social y la conservación del patrimonio turístico nacional.

Asumimos el compromiso y establecimos como misión el promover las condiciones óptimas de competitividad que conduzcan al desarrollo equilibrado y sustentable del sector turístico argentino y a la mejora en la calidad de vida de residentes y visitantes, en consonancia con los objetivos del Gobierno Nacional en lo que hace a su política económica, de ordenamiento territorial y de integración regional.


Ello se cristalizó en la sanción de la Ley Nacional de Turismo, N° 25.997, y la formulación del Plan Federal Estratégico de Turismo Sustentable.


De esta forma, la agenda estratégica con un horizonte a diez años, invita a pensar el perfil de país turístico al que aspiramos a través de un proceso planificador que direcciona nuestros esfuerzos hacia una visión común. 

Hoy estamos concretando viejos anhelos y cumpliendo las estrategias emanadas del PFETS al presentar este BOLETIN TECNICO, una herramienta que nos asegura la comunicación y divulgación de las acciones que se están implementando en la puesta en marcha de sus programas. De igual forma, se propone acercar a todos aquellos interesados en las cuestiones vinculadas al desarrollo integral del turismo argentino los documentos que se van generando a lo largo de este proceso cuyos logros, tal como decíamos al iniciar el plan,dependen de la reconstrucción de los valores nacionales, del rol promotor de un estado activo y eficiente, del empuje de los empresarios turísticos, de lasregiones, de las provincias y municipios y especialmente, de la capacidad de todos los actores del sistema turístico argentino para crear solidariamente su presente y su futuro. 


Ley Nacional de Turismo 25.997 
Mucho se ha escrito acerca del turismo; sobre las ventajas de su desarrollo, los requisitos de una buena gestión tanto pública como privada, la necesidad de la sustentabilidad de los proyectos que se encaran, el abordaje de dichos proyectos desde una visión multisectorial e interdisciplinaria, las condiciones de competitividad de la oferta, el estudio de las características de la demanda. En fin, numerosos y valiosos han sido los aportes de especialistas argentinos y extranjeros, tanto desde la doctrina como desde la práctica.


La sanción de la ley 25.997 ha contenido y enmarcado todos esos aportes, con una expresa concepción política, manifestada en su artículo primero y presente a través de todo su articulado, coherente y armoniosamente.


Por medio de la elevación del Poder Ejecutivo, el legislador sabiamente, ha entendido que la manifestación de la intencionalidad política de la nueva regulación, debe iluminar el desarrollo turístico de nuestro país, a partir de considerar “al turismo como actividad socioeconómica, estratégica y esencial…” (cf. art. 1º Ley 25.997) para el desarrollo nacional.


El artículo primero de la ley en examen dispone que la actividad turística es “prioritaria dentro de las políticas del Estado”. Hay aquí dos elementos fundamentales: considerar al turismo como política de Estado y, dentro de ésta, otorgarle prioridad.


Calificar el desarrollo de una actividad como “política de Estado” implica considerarla, fundamentalmente, como un eje central de la gestión gubernamental a la cual deben concurrir coordinadamente los distintos actores públicos y privados, orientando hacia su concreción los recursos humanos y económicos necesarios para otorgarle sustento. La prioridad que se le asigna no es caprichosa, ya que la multisectorialidad propia del turismo moviliza, entre otras cosas, lo cultural, propiciando una creciente identidad de los pueblos que desarrollan sus productos; desde el punto de vista de la economía incorpora múltiples actividades directas e indirectas generadoras de empleo y bienestar; propicia la protección de los recursos físico-naturales y construidos que se ofertan, además de ser generadora de divisas para el país.


Por ello, el mismo articulo en tratamiento otorga la prioridad al turismo receptivo, para cuyo crecimiento se considera a la actividad privada como una “aliada estratégica”. 


En síntesis: el desarrollo del turismo es una política de Estado y se considera prioritario el turismo receptivo, por lo cual la actividad se declara de interés nacional.


Desde esta óptica, el artículo primero de la ley 25.997 dispone que la norma tiene por objeto “el fomento, el desarrollo, la promoción y la regulación” de la actividad turística y del recurso turismo, incorporando los mecanismos necesarios para:


la creación, conservación, protección y aprovechamiento de los recursos y atractivos turísticos nacionales 


el resguardo de un desarrollo sostenible y sustentable de éstos 


la optimización de la calidad 


la participación y concertación de los sectores público y privado en la actividad. 


Las precedentes definiciones que se han señalado, que establecen un giro copernicano respecto de anteriores regulaciones de la actividad, se integran con una norma con implicancias metodológicas y por que no: “axiológicas”. En efecto, el artículo séptimo de la ley 25.997 al referirse a la autoridad de aplicación, dispone que debe:

“a) Fijar las políticas nacionales de la actividad turística… en el marco de un plan federal estratégico…” 

Establece en tal sentido un proceso a partir del cual se realizará un diagnóstico sobre la realidad, extrayendo sus conflictos y potencialidades, que posibilite la determinación de políticas y el diseño de estrategias que orienten la formulación de programas, proyectos y acciones para el desarrollo y crecimiento del turismo. 

Pero el abordaje de la realidad y su diagnóstico en un proceso de planeamiento estratégico no surge de una elaboración académica o de gabinete. La complejidad de la realidad requiere su conocimiento a partir del aporte de todos los actores que operan en la actividad turística, así como de quienes habitan en sus territorios y de la interacción de todos los saberes disciplinarios. 

La premisa latente en un proceso de esta naturaleza es que el futuro se construye a partir de la voluntad explícita de personas e instituciones que se transforman en “autoras” de su propio plan, por lo que es un proceso abierto que permite la construcción de un futuro compartido. Es por esta premisa, presente en el mismo concepto del planeamiento estratégico que se afirma que su incorporación a la ley, como marco para la determinación de políticas y estrategias, tiene implicancias axiológicas, en tanto rescata en forma concreta el valor de la democracia, al incorporar la participación y con ésta el respeto a la persona como integrante de la comunidad. 

La participación es no sólo una condición de legitimidad y de inclusión social, sino una necesidad para afrontar la complejidad. Permite tomar en cuenta todos los escenarios posibles, previos a la acción para la formulación de alternativas. 

La calificación del plan estratégico como “federal” que expresa el artículo séptimo inc. a) de la ley 25.997, es otro de los elementos que dan cuenta de una explícita voluntad de cambio, pues ya no se concibe un plan turístico que no cuente con la efectiva presencia de los actores locales. El turismo es una de las actividades en las que las formas, paisajes e identidades regionales resultan fundamentales para potenciar un producto complejo y diversificado. 

La asignación de prioridades, con la participación de todos los actores y fruto de consensos generales sobre los intereses involucrados, permitir mayor eficiencia en la gestión, responsabilidad social, intervenciones predecibles, crecientes niveles de competitividad y mejor asignación de recursos. 

Como reafirmación de la política y metodología incorporada por la ley, el artículo séptimo inc. b) consagra institucionalmente dos niveles de consulta obligatoria para la autoridad de aplicación nacional: ” las reglamentaciones relacionadas con la actividad turística, los productos turísticos y los servicios a su cargo, las que serán consultadas al Consejo Federal de Turismo y a la Cámara Argentina de Turismo” ; ésta última como ente a nivel nacional que nuclea la mayoría de las organizaciones privadas del sector. 

La ley, en el Capítulo III recrea al Consejo Federal de Turismo, entidad que, integrada por las provincias y el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, venía reuniéndose y trabajando en aquellos temas que por su trascendencia requerían acuerdos y proyectos interjurisdiccionales. 

Su carácter federal lo constituye en un óptimo ámbito de consulta y concertación de acciones que progresivamente amplíen la oferta turística nacional en condiciones de competitividad. 

El articulo doce en su inc. d) incorpora además la presencia municipal en la definición de zonas, corredores y circuitos turísticos, a fin de lograr la participación de todos los actores públicos involucrados en el crecimiento del sector. 

Don Enrique Meyer


http://2016.turismo.gov.ar